AGUASCALIENTES  |  VERACRUZ Síguenos: Twitter RadioBI  Facebook Radio BI
BI Noticias

Opinión

viernes 16 noviembre 2018 12:01 AM Aguascalientes, México

DÓLAR HOY

Compra:

Venta:

$20.426

$20.435

Radio BI en vivo
 
Portada / Últimas Opiniones / Opinión

CNTE: Delincuencia organizada

 2 nov 2018

Por: Otto Granados

Perfil del Autor


Otto Granados



Semblanza
Es un funcionario público, consultor, académico y diplomático mexicano. Ha desempeñado una extensa c ...



Blogs Anteriores

Más allá de los episodios de violencia, de las alteraciones graves de la paz pública ocurridos frecuentemente y por años en estados como Oaxaca y Chiapas, la cuestión educativa debe ser examinada y entendida desde una perspectiva integral por las consecuencias estructurales y de largo plazo que puede producir no solo para esa región, sino en realidad para todo el país si se derogan las leyes que dieron origen a la reforma educativa y nuevamente se le entregue el poder a la delincuencia organizada agrupada bajo las siglas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Vamos a poner las cosas en un contexto claro, si bien las opiniones políticamente correctas insisten en justificar a los problemas de sus estados, suele dejarse de lado que estos son la herencia de arreglos políticos labrados por décadas, de los enormes grados de improductividad e ineficiencia en el manejo de sus economías, y en la visión de corto plazo que se ha abordado la mayoría de las políticas públicas locales. Por ende, en la combinación perversa de esas variables radica en buena medida la explicación del atraso educativo que ha asolado esas entidades.

Oaxaca y Chiapas simbolizan algo así como la redención para hacer creer que se está de lado de los pobres y esto es falso, no ha habido sexenio que no los pusiera en máxima prioridad y los recursos públicos federales han surgido con largueza todo este tiempo.

De esta arriada, muchos vivales se han aprovechado alegremente, principalmente la Coordinadora, a pesar de que la educación que imparten a los niños de esas entidades es la de peor calidad en todo el país, y obtienen por ello los resultados nacionales más bajos y son de los mejor pagados. En promedio reciben más de 600 días anuales de sueldo, en caso de un profesor de primaria, un salario muy por encima del que ganan los docentes de otros 16 o 18 estados que muestran mejores rendimientos escolares y de cualquier servidor público.

En parte, de allí deriva que esos dos estados, donde la Coordinadora manda, tengan casos de analfabetismo del 25 o 30 por ciento, mientras que la media nacional es del 4%, o que la tasa de reprobación en primaria sea tres o cuatro veces más alta que en el resto del país, o que el grado promedio de escolaridad sea apenas de 7.5 años, donde el promedio nacional es dos años mayor; o bien que los logros de aprendizaje de los niños chiapanecos o oaxaqueños, según las pruebas Planea Básica, se ubiquen en el nivel más bajo, lo que significa que entre el 80% y el 97% muestra un dominio muy insuficiente de los aprendizajes clave del curriculum. Ese es, entre otros, el saldo puro y duro de la coordinadora y de la colusión gubernamental.

El segundo daño de consideración es que la presión de la Coordinadora para estar tranquila, consiste en profundizar una de las caras congénitas de la vida mexicana desde el siglo XIX, que es la costumbre de torcer o de negociar la ley.

Y en tercer lugar, entregarles en bandeja de plata la educación a los delincuentes de la Coordinadora será letal para el desarrollo mismo de la región y extrapola una forma indebida de actuar en el escenario público hacia otros grupos variados y contradictorios, y con ello abre un tremendo agujero a los márgenes de la gobernabilidad en el país, ahí reside sin duda la embestida contra la reforma educativa.

Toda reforma educativa, hay que tenerlo muy presente, tiene siempre en todos los países que las han emprendido, un determinado nivel de conflictividad. Esta por supuesto no es la excepción, y no la es entre otras razones, porque con los años se fue labrando una estructura de control corporativo de venta de plazas, de políticas y de territorios que dañó gravemente lo más importante que es la educación de los niños.

El ejemplo por supuesto más execrable fue la Coordinadora, los líderes de esta organización secuestraron las administraciones educativas estatales, nombraban funcionarioa a placer y discreción, cerraban escuelas un día sí y el otro también, enviaban al cesto de la basura los planes y programas reestudio, y trajeron en su beneficio los presupuestos públicos y los recursos de los maestros, hicieron acuerdos corruptos con encuestas para recibir comisiones ilícitas entre el 2 y el 3.5% sobre el total de los préstamos y ventas millonarias a maestros, vendían plazas entre 100 mil y 300 mil pesos cada una a quienes querían ingresar a dar clases o se las daban a amigos y parientes que no tenían capacidad alguna para ser docentes, o amenazaban y extorsionaban a los buenos maestros.

En suma, delincuencia organizada pura y dura, ahora revestida, en algunos casos, con el disfraz de diputados federales, cuando en realidad no deberían estar en esa cámara sino en la cárcel.

Esa es precisamente una de las razones por las cuales se promovió la Reforma Educativa, para romper vicios, apoyar a los maestros genuinamente responsables y decentes, ofrecer una educación de calidad y darles a los niños una herramienta fundamental para que vivan mejor, en especial los más pobres y marginados.

Esto por lo que se ve, ya no ocurrirá.

 

Las ideas aquí expresadas pertenecen solo a su autor, binoticias.com las incluye en apoyo a la libertad de expresión