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CNTE: delincuencia organizada

 5 abr 2019

Por: Otto Granados

Como ha sido notorio en las últimas dos semanas, la destrucción de la reforma educativa que ha emprendido esta administración ha caído en una especie de trampa desde dentro de la propia Cámara de Diputados en donde un cierto grupo de legisladores que dice pertenecer a la bancada mayoritaria, en realidad son el caballo de Troya de esa delincuencia organizada que se esconde bajo las siglas conocidas como Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, y lo que puede salir de ahí será grave sin duda alguna, y vamos por partes:

El presidente mexicano, en primer lugar, ha simbolizado algo así como un acto de redención al hacer creer que se está de lado de los pobres y eso es falso. No ha habido sexenio que no los pusiera en la máxima prioridad y los recursos públicos fluyeran con largueza por décadas. Tan solo para 2019, entre todos los ramos, focos y convenios, el gasto federalizado en los cuatro estados donde domina la Coordinadora que son Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, era poco más de 274 mil millones de pesos.

De esa viada, muchos vales se han aprovechado alegremente a pesar de que la educación que imparten a los niños en esas entidades es la de peor calidad en el país y obtienen por ello los resultados más bajos. A pesar de ello, son los docentes mejor pagados muy por encima de lo que ganan los maestros de otros 16 estados que muestran mejores rendimientos escolares.

En parte de ahí deriva que esos estados tengan tasas de analfabetismo de entre 11 y 14 por ciento, y con numerosos municipios donde llega hasta el 40 por ciento, mientras que la media nacional es del 4 por ciento; explica también que la taza de reprobación sea 3 y 4 veces más alta que en el resto del país y el grado promedio de escolaridad sea de apenas 7.5 años, mientras que el promedio nacional es dos años mayor; o que los logros de aprendizaje de los niños del sureste, según las pruebas Planea Básica, se ubiquen en el nivel más bajo, lo que significa que entre el 80 y 97 por ciento de esos niños muestra un dominio insuficiente de los aprendizajes clave del currículum. Este es, entre otros, el saldo puro y duro de la Coordinadora.

El segundo daño de consideración es que la interacción con la coordinadora ha consistido en profundizar una de las talas congénitas de las vida mexicana desde el siglo XIX, que es la costumbre de torcer, de violar o de negociar la ley sin que este camino, de por sí indebido, haya arrojado beneficios reales para el desarrollo, la inclusión y la equidad en esa zona del país.

En tercer lugar, hay que tener presente que la reforma educativa de la pasada administración quebró una estructura de control corporativo que con los años se fue creando de venta de plazas, de políticas y de territorios que dañó gravemente la educación de los niños, el ejemplo más abominable fue, por supuesto, la Coordinadora: sus líderes secuestraron las administraciones educativas estatales, nombraban funcionarios a placer y discreción, cerraban escuelas un día sí y el otro también, enviaban al cesto de la basura los planes y programas de estudio, distrajeron en su beneficio los presupuestos públicos, hicieron acuerdos con empresas para recibir comisiones ilícitas sobre préstamos y ventas millonarias a maestros, vendían plazas -entre 100 mil y 300 mil pesos cada una-, o se las daban o alquilaban a sus amigos y parientes que no tenían el perfil ni capacidad alguna para ser docentes, y amenazaban o extorsionaban a los buenos maestros. En suma, han sido una nítida modalidad de delincuencia organizada, de la cual fueron parte, por cierto, algunos diputados federales actuales, que en estricto derecho, no deberían de estar en esa cámara sino ante los tribunales.

Si la política trata de dotar de sentido, entonces trata de romper vicios, de apoyar a los maestros genuinamente responsables y decentes, ofrecer una educación de excelencia y darles a los niños -en especial a los más pobres y marginados- una herramienta fundamental para que vivan mejor. Sería inmoral por ello volver, como parece, a los viejos tiempos.

 

Las ideas aquí expresadas pertenecen solo a su autor, binoticias.com las incluye en apoyo a la libertad de expresión