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Apuntes sobre la ultraderecha

 4 sep 2021

Por: Alan Santacruz

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Alan Santacruz



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Analista político y de medios de comunicación. Escritor en dramaturgia, narrativa corta, artículo d ...



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Los totalitarismos de ultraderecha han avanzado en diversas partes del mundo. Los ejemplos más claros son Vox, en España; Trump, en Estados Unidos; o Bolsonaro en Brasil; sólo por poner unos ejemplos emblemáticos.

A pesar de que la ideología de la ultraderecha es evidentemente arcaica y a todas luces nociva para la construcción de la ciudadanía democrática y civil, se ha propagado en diversos sectores de la población.

¿A qué se debe este fenómeno? Los factores son muchos, pero todos están ligados a procesos de desesperanza, de miedo, de rechazo a lo desconocido, y de una falsa idea de conservación de las tradiciones como algo necesario.

Por ejemplo, sus posiciones críticas sobre la migración están asociadas al rechazo de poblaciones distintas, basándose en la idea de la preservación cultural, de la llamada “pureza racial”, o de la competencia en el mercado laboral.

Sus postulados sobre el papel de las mujeres en la sociedad se basan en ideas tradicionalistas sobre los roles de género, fundamentados en conceptos misóginos e inequitativos en los que el hombre es la cúspide del poder.

Igualmente, respecto a las poblaciones LGBT, la ultraderecha en su afán de preservar roles tradicionales del conservadurismo, rechaza lo diferente, lo no binario, lo homosexual, considerándolo una desviación de lo que creen como “normal”.

En su idea de libertad, el conservadurismo de ultraderecha reniega de la participación del Estado en la economía y en el mercado, por considerar que la justicia social y la dignidad humana son algo que debe merecerse y no algo inherente a las personas.

Y, sobre todo, las ideas de ultraderecha se fincan sobre una base religiosa que admite una creencia única sobre la fe, y la traslada al espacio público: al ejercicio de gobierno, a la confección de las leyes, o a la labor de las magistraturas.

Una ideología que promueve estos separatismos totalitarios, atenta contra la civilidad, la democracia, la ciudadanía, y los derechos humanos. Por ello, no debería avanzar; y, si lo hace, será porque la sociedad es presa del miedo, de la desesperanza, y del rechazo a lo que no puede entender.

 

Las ideas aquí expresadas pertenecen solo a su autor, binoticias.com las incluye en apoyo a la libertad de expresión