AGUASCALIENTES  |  VERACRUZ Síguenos: Twitter RadioBI  Facebook Radio BI
BI Noticias

Opinión

sábado 25 septiembre 2021 1:08 PM Aguascalientes, México

DÓLAR HOY

Compra:

Venta:

$20.103

$20.110

Radio BI en vivo
 
Portada / Últimas Opiniones / Opinión

Las lecciones de la antigua Grecia

 14 sep 2021

Por: Jorge Manuel Aguirre

Sí, muchos analistas han considerado que la experiencia de la Grecia clásica nos deja muchas lecciones sobre la vida en democracia y la vida que debe representar la actividad cívica de los ciudadanos hacia la consecución del bien común. Para muchos es conocido el proceso que los griegos siguieron con la definición de la poli, la politeia, que era todo esto que se interesaba en las cosas de la ciudad y finalmente, la creación de la idea de la política son grandes. Platón y Aristóteles fueron filósofos que narraron muchas de estas experiencias en las antiguas ciudades griegas. Que nos dejan una raíz de nuestra política, de nuestro concepto político contemporáneo, que difiere mucho del significado actual, pero que sin embargo ofrece mucha luz sobre cómo entender el sentido de la política. Por ejemplo, Tucidides que fue otro filósofo griego; a él se atribuyen estas palabras: En la política, todos cuidan De igual modo de las cosas de la República que tocan al bien común, Es decir, esta idea sobre el bien común y el cuidado que todos tenemos que tener sobre él es una idea que se expresa desde entonces y cuidan ese bien común como si fueran sus propias ideas, sus propias cosas. Y se ocupan de sus negocios particulares, de ciertos y de procurando estar enterados todos del bien común.

También la idea de los griegos nos dejó dos elecciones muy importantes que habría que retomar en la actualidad, el primero se refiere al sentido ético de la política, es decir, ese sentido de comportamiento habitual del ser humano que tiende a vivir en una comunidad y que cuida de las cosas que procuran el beneficio para toda esa comunidad. Y una segunda lección que nos deja la cultura griega, a propósito de la política, viene de una palabra un poquito más desconocida que Michel Foucault en su momento en la Universidad de Berkley desarrolló que es la parresía ¿y qué quiere decir este concepto? Pues fíjense, nada más, queridos amigos, que este ejercicio de la razón pública, como se le ha llamado también a la política, encuentra que en este sentido entre los griegos, de esta palabra significa la capacidad de lo que uno piensa pero estar abiertos a los que otros opinen, es decir, es una forma crítica del ejercicio del Gobierno tanto hacia uno como hacia los demás, pero siempre en una situación en que el hablante, es decir, el que procura la política o el que confiesa estar en una posición de de político, tiene en cuenta los intereses y pronunciamientos y expresiones de los demás, es decir, frente al Estado estas sociedades deben practicar el diálogo con sus ciudadanos para justamente evitar el Estado autoritario, la sociedad autoritaria. 

Estas dos lecciones, el sentido ético y la capacidad de dialogo para escuchar la crítica de los otros parecen haber sido olvidados entre los políticos mexicanos. Es evidente por las acusaciones constantes que vemos tanto a nivel formal, es decir, en las fiscalías y en los órganos jurisdiccionales, como a nivel informal, es decir, en los medios de comunicación y en otras instancias en que los políticos se han alejado muchísimo del ejercicio ético de la política y han entrado en un juego en que sus intereses personales, grupales o incluso de partido son privilegiados por encima del interés común y del bien común o del bienestar general de la sociedad. Y qué decir de la capacidad de escuchar del diálogo, de establecer relaciones de comunicación incluso con los que no piensan como nosotros. Me parece que ese atributo del político que tanto señalaban los griegos se ha prácticamente perdido. Estamos en una visión política moderna de este México del siglo XXI, prácticamente centrado en la visión unitaria y unilateral que se genera desde el propio Gobierno de la República y que no permite escuchar a otras voces, no permite tener un sentido de crítica propia y presentada por terceros que  pueda alimentar el sentido de la vida política de nuestro país. 

Este fenómeno de cómo se está presentando la política en México como una política enconchada cerrada, de visión unitaria, va a lesionar seriamente a las instituciones democráticas y políticas del país. Para poder revertir los efectos negativos de este daño, de esta visión unitaria y centrada en uno mismo, me parece que vamos a tardar años en recuperarlo y por eso es muy importante que los ciudadanos tengamos en cuenta que para el ejercicio ético de la función pública y para desarrollar la capacidad crítica en el ejercicio del Gobierno a través de una política precisamente expresada con diferentes opiniones y consensuada para conseguir o lograr el bien común y el interés general, pues se requiere justamente del tercer gran elemento de los griegos, que era la participación ciudadana.

Sin ejercicio ético, sin capacidad de crítica y sin participación ciudadana, la política mexicana está condenada al fracaso y sus instituciones democráticas a sufrir una severa crisis. 

El último de los puntos: la participación; depende de nosotros, nosotros somos los que tenemos que desarrollar habilidades para estar pendientes de esa cosa común, de esa casa común que es México y que requiere de nosotros, de todos los ciudadanos, estar pensando en lo que es mejor para el país, para poder entonces desarrollar un espíritu crítico, proponer alternativas a los graves problemas que tiene México y exigirle a los políticos una conducta ética transparente y honesta en la función pública.

 Si no, la democracia y la política en México estarán condenadas, como decía yo, al fracaso.