AGUASCALIENTES  |  VERACRUZ Síguenos: Twitter RadioBI  Facebook Radio BI
BI Noticias

Opinión

jueves 18 agosto 2022 11:31 AM Aguascalientes, México

DÓLAR HOY

Compra:

Venta:

$20.068

$20.076

Radio BI en vivo
 
Portada / Últimas Opiniones / Opinión

Democracia y laicismo

 26 feb 2022

Por: Alan Santacruz

Mucho se ha hablado de cómo la permanencia y la garantía de que exista y prevalezca el estado Laico es un factor determinante en la existencia de las democracias y de la vida civil. El Estado Laico; es decir, el arreglo del ejercicio del poder, y de la configuración del estado nación, que excluye toda simbología, práctica, o discurso ligado a cualquier credo de fe religiosa, es indispensable para la concatenación de democracia, libertades civiles, derechos humanos, y estado de derecho.

Si el Estado Laico falla, lo demás tiende a fallar en cadena, y comienzan a exaltarse los valores totalitarios y fascistoides desde el poder. Vemos, por ejemplo, el ascenso de las diversas expresiones del cristianismo político en países como Brasil, Estados Unidos, o Rusia, sólo por mencionar algunos; en los que el discurso, los símbolos, y las prácticas de gobierno están ligadas a estamentos de credo religioso. En esos países los derechos humanos padecen y la vida civil peligra.

Esto se ve en, digamos, el occidente cristiano; pero basta mirar al medio oriente musulmán para entender cabalmente el peligro de mezclar el ejercicio del poder político desde el estado, con el ejercicio del poder religioso. Ahí, en el medio oriente musulmán, los derechos humanos de las poblaciones con diversidad sexual, de las mujeres, o de quienes no se alinean a las creencias religiosas del poder, peligran constantemente, y con ello se imposibilitan la democracia y la vida civil.

Que el poder se ejerza con la finalidad de preservar valores religiosos es una amenaza, por muy nobles y loables que esos valores religiosos puedan parecer a primera vista. El poder político, si aspira a ser democrático y civil, debe deslindarse de todo artificio de credo y de fe. Debe ser laico y ateo, para así poder garantizar la equidad de derechos y libertades para todas las creencias, y para todas las personas. Que desde el poder se enarbole una postura religiosa, es una amenaza para todas y todos, incluso para los mismos creyentes de la fe que se presume desde el poder.

 

Las ideas aquí expresadas pertenecen solo a su autor, binoticias.com las incluye en apoyo a la libertad de expresión