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Calidad democrática

 27 ago 2019

Por: Jorge Manuel Aguirre

La idea de la teoría de la calidad democrática expuesta por diferentes autores establece que algunas democracias pueden conservarse como un conjunto pleno de derechos políticos que está rodeados, apoyados y fortalecidos por una densa red de derechos económicos, sociales y culturales, y por una pujante organización de la sociedad civil.

En nuestro caso hemos visto en los últimos años como esos derechos civiles y políticos, económicos, culturales y sociales sean ignorados, o en el mejor de los casos minimizado de manera que la clase políticas se ensordece durante su ejercicio y decide ridiculizar la actuación de las organizaciones de la sociedad civil. Pareciera que en México la descomposición continúa frente al festival de incoherencias por parte de los responsables de las políticas públicas que continúa con mensajes de increíbles optimismo y con la insistencia de recetas de gobierno que ha probado obsolescencia.

El malestar con la democracia y las paradojas de la libertad, recuerda Todorov, nos puede hacer pensar que hay indicios de que suponen un peligro para la democracia, y esos indicios se refieren a determinados usos de la libertad, él se pregunta: ¿será un indicio el hecho de que las amenazas que pesan hoy en día sobre la democracia proceden no de fuera sino de los que se presentan abiertamente como sus enemigos, sino de dentro de ideologías, movimientos y actuaciones que dicen defender sus valores; o incluso un indicio de que los valores en cuestión no siempre son buenos?

Quizás al haberse concentrado tanto esfuerzo al enfrentar el problema de quién gobierna, el problema de la forma de gobierno, democracia o no democracia, ha restado energías para encarar el otro gran y grave problema de la política gubernamental, la cuestión del grado de gobierno, de la eficiencia de decisión, de la capacidad para imponer políticas, y en última instancia, del viejo problema del ejercicio del poder visto desde el renovado cristal de gobernabilidad democrática.

Naturalmente, remarcar el hecho de que la gobernabilidad se finca primordialmente en el ejercicio efectivo del poder, no significa menoscabar los componentes consensuales del ejercicio del gobierno, de hecho, sin un grado importante de consenso, es difícil pensar que las medidas de un gobierno se vuelvan eficaces. Que los problemas de gobernabilidad no se resuelvan por la mera vigencia de la institucionalidad democrática es un hecho que no requiere una larga reflexión, es más, la cuestión de la eficacia en el grado de control gubernamental sobre ciertos actores claves, como empresarios, trabajadores o fuerzas armadas; y variables cruciales como inversión, taza de inflación, seguridad pública, crecimiento y desarrollo, puede y debe ser separado analíticamente del problema de la forma del gobierno.

Sin duda, el ejercicio del gobierno actual carece de pluralismo político, genera inestabilidad e incertidumbre, las negociaciones de avance torcido que hemos visto respecto a los contratistas del nuevo aeropuerto internacional de Ciudad de México y el día de ayer con los propios gaseros, indican que el gobierno está dispuesto a utilizar toda su fuerza y a través de amenazas logra concertar con los empresarios un avance económico que realmente va a causar inestabilidad y profundiza en el grado de incertidumbre.

Es preciso así reestructurar los canales y las vías de articulación e interrelación entre los diferentes niveles del gobierno y la sociedad. Desde esta perspectiva, ante el agotamiento de las reglas del sistema político clásico, y ante una sociedad más compleja y exigente, reimpone a la apertura de un espacio de negociación y acuerdo para concretar un nuevo y mucho mayor alcance y arreglo institucional respecto al sistema político en su conjunto.

La oportunidad de la próximo semana de escuchar el primer informe de gobierno de la administración del presidente López Obrador debería ser un parte aguas que avance justamente hacia un nuevo arreglo institucional del sistema político con mucho más participación y con mucho más consenso en la toma de decisiones de política pública que nos afectan.

 

Las ideas aquí expresadas pertenecen solo a su autor, binoticias.com las incluye en apoyo a la libertad de expresión