AGUASCALIENTES  |  VERACRUZ Síguenos: Twitter RadioBI  Facebook Radio BI
BI Noticias banner

Opinión

domingo 20 septiembre 2020 6:05 AM Aguascalientes, México

DÓLAR HOY

Compra:

Venta:

$20.930

$20.938

Radio BI en vivo
 
Portada / Últimas Opiniones / Opinión

Silogismo

 21 ene 2020

Por: Gloria Margarita Romo Báez

Históricamente, México ha mantenido una política exterior muy activa que ha prestigiado a nuestro país como un miembro distinguido de la diplomacia en la comunidad internacional. Nuestra tradición diplomática ha sido reconocida por la aplicación de diversas doctrinas que encumbran la neutralidad.

El principal precursor y creador de estas doctrinas fue Genaro Estada, quien fuera Secretario de Relaciones Exteriores durante el mandato de Pascual Ortiz Rubio en la década de los treinta del siglo pasado.

Ha pasado casi un siglo desde que México asumió la Doctrina Estrada como símbolo de una diplomacia que defendía la Libre Determinación de los Pueblos y su correlativo de No Intervención en los Asuntos Internos de los Estados.

Esa política nos permite mantenernos neutrales ante cualquier conflicto internacional, desde entonces nuestro país navega con bandera blanca. Aquí el siguiente silogismo: La Doctrina Estrada predica la no intervención; México practica la Doctrina Estrada; luego entonces México no interviene en Diplomacia.

Si el gobierno mexicano sólo se limita a mantener o retirar, cuando lo crea procedente, a sus diplomáticos de un país, sin manifestar su postura sobre el derecho de una nación para aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos, ¿es asumible?, ¿es moral?, ¿es congruente?, ¿es hipócrita?, ¿así es la diplomacia? ¿qué tan válida es la Doctrina Estrada?

Recordemos algunos acontecimientos de conflicto internacional, en el siglo pasado, entre ellos la conformación del Estado de Israel, los golpes de Estado perpetrados por los militares en una inmensa mayoría de países de Centro y Sud América, la guerra fría, etc. La respuesta diplomática de México siempre ha sido de neutralidad y llamado a encontrar una solución pacífica de los conflictos.

¿Es así como debemos actuar?, ¿se debe utilizar la neutralidad y no defender los principios que predicamos en política? Estamos viendo que en el caso de Venezuela nuestro país respalda a un Dictador, en el caso de Ecuador, no sólo respalda a otro dictador, sino que se le da asilo y un descarado respaldo.

La verdad es que, tratándose de reconocimientos de gobiernos de facto, la Cancillería Mexicana debe asumir una diplomacia que empate con nuestros principios de Nación, que asuma posiciones concretas y que demuestre liderazgo y legitimidad.

Cuando no intervienes en diplomacia pierdes liderazgo y legitimidad, y cuando abandonas tu lugar, pierdes todo poder de negociación y desaprovechas las oportunidades que se ofrecen en el ámbito internacional, y eso es lo que está haciendo el gobierno de López Obrador, soslaya y desprecia la diplomacia. No es lo mismo la presencia de un Jefe de Estado que la representación de su Ministro de Relaciones Exteriores.

 

Las ideas aquí expresadas pertenecen solo a su autor, binoticias.com las incluye en apoyo a la libertad de expresión

 



-