AGUASCALIENTES  |  VERACRUZ Síguenos: Twitter RadioBI  Facebook Radio BI
BI Noticias banner

Opinión

lunes 19 octubre 2020 9:56 PM Aguascalientes, México

DÓLAR HOY

Compra:

Venta:

$21.094

$21.105

Radio BI en vivo
 
Portada / Últimas Opiniones / Opinión

El derecho y la consulta pública

 17 sep 2020

Por: Alan Capetillo

Definido históricamente como el monopolio legítimo de la violencia, el sometimiento del Estado al derecho, es decir eso que llamamos estado de derecho, ha sido desde hace mucho tiempo una de las conquistas fundamentales de aquello que conocemos civilización y modernidad. Alejar el capricho y la arbitrariedad de la violencia publica que llamamos justicia se cuenta entre los más altos ideales de cualquier sociedad mínimamente democrática, es decir civilizada. Visto en perspectiva de la historia de la humanidad, con las atrocidades de sus autócratas absolutos, sus inquisiciones fanáticas o sus linchamientos por masas irracionales, haber superado, mediante el debido proceso y los derechos humanos, las formas más primitivas de justicia -o mejor dicho venganza- debe considerarse como nuestro más valioso patrimonio colectivo que todos tenemos el deber y la necesidad de defender.

Es en este contexto que alarma y llama la atención la banalidad y la irresponsabilidad con la que el presidente de la República, en un nuevo acto de demagogia, pretende torcer -una vez más- las instituciones del país en el miserable afán de manipular los rencores de las masas con la única y evidente finalidad de distraer y manipular a la opinión pública con fines notoriamente electorales. Y no es naturalmente que no existan dudas y sospechas fundadas que pudieran ameritar que los expresidentes pudieran ser llamados a cuentas ante un tribunal, nadie en su sano juicio podría defender las reglas no escritas de impunidad con las que durante mucho tiempo han operado los más altos mandatarios de país. Se trata simplemente de que, aunque el presidente -y por cierto alguna universidad- no lo entiendan, la justicia no es ni puede ser un asunto de popularidad u oportunismo político.

En materia de justicia todas las consultas públicas salen sobrando. Sin pruebas la consulta no puede servir para condenar a nadie; y con pruebas la consulta no puede servir para absolver a nadie. La justicia no es un asunto de mayorías democráticas, la justicia -para ser justicia- es un asunto de derechos, leyes, pruebas, acusaciones, procesos, fiscales, abogados y jueces.

Una vez más la demagogia López Obradorista pone una vez más en riesgo uno de los pilares fundamentales de nuestra convivencia, y es que, si no respetamos los principios de la justicia para los asuntos notoriamente públicos, que esperanza tienen aquellos que, sin los abogados y recursos con los que seguramente contaran los expresidentes se encaran el en futuro con un país donde la ley y el derecho se reducen a caprichos.

 

Las ideas aquí expresadas pertenecen solo a su autor, binoticias.com las incluye en apoyo a la libertad de expresión

 



-