AGUASCALIENTES  |  VERACRUZ Síguenos: Twitter RadioBI  Facebook Radio BI
BI Noticias banner

Opinión

miércoles 20 enero 2021 5:05 PM Aguascalientes, México

DÓLAR HOY

Compra:

Venta:

$19.599

$19.608

Radio BI en vivo
 
Portada / Últimas Opiniones / Opinión

Historia de éxito

 13 nov 2020

Por: Otto Granados

Perfil del Autor


Otto Granados



Semblanza
Es un funcionario público, consultor, académico y diplomático mexicano. Ha desempeñado una extensa c ...



Blogs Anteriores

En la historia económica de Aguascalientes, al menos hasta la primera mitad de los años 70’s del siglo pasado, hay poco qué destacar o, mejor dicho, nada. Era un estado minúsculo, sin mayor visibilidad, sin recursos naturales ni grandes extensiones de tierra cultivable, lejos de la frontera norte y de las zonas costeras, y ubicado en una zona semiárida poco propicia para actividades primarias de gran productividad. Pero como la virtud suele ser hija de la necesidad, esas mismas limitaciones crearon condiciones para que varias décadas más tarde se convirtiera en uno de los estados más exitosos del país. 

Como muchos otros, en los años 60’s Aguascalientes era totalmente dependiente de la federación en materia de inversión y finanzas públicas porque su productividad era de las menores del país, sus condiciones agrícolas muy desventajosas, su PIB industrial per cápita era 18 veces más bajo que el de la ciudad de México y los escasos empresarios locales no invertían en otra cosa que no fueran terrenos y dinero debajo del colchón, de hecho, el estado se desindustrializó y el sector secundario pasó de participar con el 60% del PIB n 1940, al 25% en 1970. 

Sin embargo, lo que sucedió después transcurrió por otros caminos, ¿por qué? Las razones son varias, la primera es que el estado entendió que no tendría ninguna posibilidad de avanzar si no era a través de la captación de inversión privada nacional y extranjera, que entonces buscaba localizaciones más novedosas y adecuadas que tuvieran buenas vías de comunicación y gobiernos amigables; la segunda es que Aguascalientes ofrecía paz laboral y estabilidad política, niveles aceptables de seguridad y un entorno social sin grandes contrastes ni desequilibrios; la tercera es que la llegada de nuevas inversiones también produjo un recambio de perfiles de energía y de generaciones en el liderazgo empresarial local que, acostumbrado a la economía cerrada, y al favor y complicidad gubernamental, se había vuelto improductivo.; la cuarta es que, con el traslado del INEGI y el crecimiento de sus instituciones de educación superior, en especial la Universidad Autónoma de Aguascalientes y el Instituto Tecnológico de Aguascalientes, se empezó a generar mejor capital humano; y una quinta razón es que con la transformación radical que vivió la economía mexicana a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, Aguascalientes provechó muy bien sus ventajas competitivas, de hecho las potenció, principalmente en el clúster automotriz y en otras empresas de sectores de punta y uso esa transición para destazar actividades económicas de bajo valor agregado en renglones como el textil, la confección y el vestido, por ejemplo. 

Esa combinación de factores le permitió al estado abordar otras cuestiones más sofisticadas en las políticas públicas como emprender una reforma educativa de carácter estructural, una mejor expansión de infraestructura urbana, sobre todo en vivienda, en carreteras y vialidades, una administración gubernamental más eficiente y una mayor complejidad productiva en sectores como maquinaria, equipo, electrónico y, en cierta medida, agroindustrial. La suma de todo lo anterior es lo que explica en buena medida que Aguascalientes haya registrado tasas de crecimiento económico altas y sostenidas en torno al 5% en promedio anual, prácticamente desde 1995. 

La pregunta es ahora ¿Qué sigue? Como el crecimiento no es exponencial ni es automático, Aguascalientes se encuentra en un momento en el que deberá pensar y articular muy bien con un gran volumen de información, de datos y de evidencia de calidad su planeación del desarrollo para las siguientes dos décadas al menos, en la que deben destacar en primer término y en el contexto de la crisis que el actual gobierno federal heredará al país, su mapa de navegación para blindar al estado de las graves consecuencias que esto tendrá en materia económica y política; en segundo lugar, alinear gradualmente los nuevos sectores productivos que puedan ser los pivotes fundamentales para una segunda ola de crecimiento y, finalmente, emprender un diseño y una formulación de políticas que aseguren el equilibrio, la cohesión social y la eficacia en los pilares centrales para un desarrollo sostenible, entre ellos, evidentemente, una educación pertinente y excelente, una prestación de servicios públicos de alta calidad y oportunidad desde el agua hasta la movilidad y el medio ambiente, y una seguridad pública que garantice a los ciudadanos su derecho más básico que es vivir en paz en un sentido integral.

De retroceder en todas estas condiciones, indispensables sin duda, Aguascalientes habrá dilapidado una historia de éxito construida en las últimas décadas y seguirá el mismo camino que muchos otros estados fallidos en México, y eso, por supuesto, lo tenemos que impedir.

 

Las ideas aquí expresadas pertenecen solo a su autor, binoticias.com las incluye en apoyo a la libertad de expresión

 



-