En dirección contraria
No es suficiente que las mujeres tengamos puestos si no nos despojamos de la lógica patriarcal.
Si tuviera que elegir una etiqueta para la semana más reciente, esta sería “mundo al revés”. Aunque el recuento podría ser más largo, me voy a centrar en dos casos en los que los acontecimientos nos están sobrepasando y van en la dirección contraria de lo que se esperaría.
El primero de esos casos es el del campo que encontró el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco en Teuchitlán, Jalisco, a principios de mes. Después del hallazgo, vino el vergonzoso episodio del 20 de marzo. Ese día grupos de madres buscadoras de Jalisco, Nayarit, Colima, Guanajuato, Michoacán y otros lugares, así como activistas y periodistas, llegaron al rancho Izaguirre y encontraron el terreno limpio, sin peritos, ministerio público y, más bien, con mucha indiferencia. En todos estos días hemos visto una fila de políticos oficialistas desacreditando la labor de las colectivas de madres buscadoras de personas desaparecidas, y argumentando que aquello no era un campo de exterminio, sino un centro de entrenamiento del crimen organizado, como si esto último debiera tranquilizarnos. Parece que lo importante es dar vuelta a la página y dejar atrás un momento tan doloroso, en vez de asumir la responsabilidad del Estado de garantizar la seguridad de las y los habitantes. Hay políticos que, cuando fueron oposición, acusaron a los gobiernos en turno; pero ahora, que están en el poder, no asumen la responsabilidad y se comportan de modos muy cínicos. La crisis de personas desaparecidas en nuestro país es muy grave y requiere que se tome con seriedad.
Por otro lado, el 25 de marzo hubo otro episodio insólito. Cuauhtémoc Blanco, exfutbolista, exgobernador de Morelos y actual diputado plurinominal por Morena, está acusado por violación en grado de tentativa. Sin embargo, precisamente porque es diputado tiene fuero, así que se propuso el desafuero. Se veía venir que el partido lo protegería, como han hecho ya con personajes como Félix Salgado Macedonio, pero lo que vimos fue peor. Ese día, en el pleno de la Cámara de Diputados, Blanco habló rodeado de diputadas de su partido, que gritaban “no estás solo”. No es un dato menor, voltearon la consigna feminista “no estás sola” para apoyar a un acusado de violación. La consigna “no estás sola”, junto con otras como “yo sí te creo”, son consignas feministas que suelen emplearse para apoyar a las víctimas. Aquí la modificaron para darle la espalda a la víctima y apoyar al presunto agresor. Lo hicieron, además, el día 25. Recordemos que el 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y todos los días 25 de todos los meses se consideran “día naranja”, precisamente para recordar el compromiso de erradicar la violencia contra las mujeres. Ciertamente, no somos jueces, no sabemos si el sujeto es culpable o no, pero desacreditar a la denunciante y proteger a toda costa al denunciado no es algo responsable, ni democrático, mucho menos sororo. Por eso el episodio es triplemente vergonzoso. Claramente, no “llegamos todas”. Como he dicho en otros momentos, no es suficiente que las mujeres tengamos puestos si no nos despojamos de la lógica patriarcal. Ahí, en un congreso paritario no se rompió el “pacto patriarcal”.
En la semana hubo más elementos del mundo al revés, como la contradicción de usar inteligencia artificial para recrear el estilo de Studio Ghibli, pero de eso hablaré en la próxima oportunidad.
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